Cómo actuar frente a un moroso en una comunidad de vecinos

Uno de los temas que más preocupa cuando hay que encargarse de cualquier administración de fincas en Las Palmas son los morosos, es decir, los que no están al día con los pagos de una comunidad, bien en gastos extraordinarios como puede ser una derrama, como en los gastos ordinarios. Ante cualquier tipo de impago es necesario actuar cuanto antes y siempre en base a lo que la ley dicte.

Las consecuencias de ser moroso

Una persona morosa puede asistir a las juntas que se realicen en la comunidad, pero va a perder su capacidad de decisión y de voto, no pudiendo impugnar ante un juez los acuerdos que se alcancen en la misma. Además, la comunidad de propietarios puede reclamarle la deuda comenzando un proceso monitorio. Es fundamental seguir la ley a la hora de la reclamación de la deuda de un moroso. Hay que evitar medidas que se puedan identificar como coacción por parte de la persona deudora, puesto que esta podría comenzar acciones legales contra el resto de los vecinos.

Para saber, por ejemplo, si se les puede prohibir acceder a algunos servicios de la comunidad como puede ser a la piscina, es necesario consultar los estatutos. Si hay alguna cláusula que imponga este tipo de restricción, entonces sí que se le puede prohibir. En cualquier caso, estas medias no se deben imponer nunca por la fuerza. Para reclamar la deuda se debe realizar un requerimiento de pago fehaciente y si el moroso no hace caso entonces se deberá aprobar en junta una reclamación por vía judicial. Los gastos de este proceso los tendrá que pagar la comunidad hasta que el juez tome una decisión.